Por qué los fabricantes acercan su producción a los mercados que atienden y qué significa esto para el comercio de entrada y salida de México.
El nearshoring es la reubicación de la producción o del abastecimiento a un país cercano al mercado que se atiende. En Norteamérica, México se ha convertido en el destino más mencionado. Este artículo explica qué impulsa este cambio, por qué México ocupa un lugar tan destacado y qué deben considerar importadores y exportadores al planear cadenas de suministro a través del país.
Por qué las cadenas de suministro se acercan
Durante varias décadas, muchos fabricantes concentraron su producción en un número reducido de ubicaciones lejanas y de bajo costo. Las cadenas de suministro largas funcionaron bien mientras los fletes eran predecibles y la política comercial se mantenía estable. Los últimos años pusieron a prueba ese modelo. La congestión portuaria, la escasez de contenedores y los cambios repentinos en las tarifas de flete mostraron lo expuestas que pueden estar las rutas largas. Los cambios en aranceles y en política comercial añadieron una capa más de incertidumbre.
El nearshoring responde a estas presiones. Las rutas más cortas reducen los tiempos de tránsito y el inventario en tránsito. Facilitan ajustar la producción a la demanda, visitar a los proveedores y resolver problemas de calidad. Para muchas empresas el objetivo no es abandonar por completo a sus proveedores actuales, sino sumar capacidad más cerca del cliente y reducir la dependencia de una sola región.
Por qué México
México comparte una extensa frontera terrestre con Estados Unidos y cuenta con amplias conexiones carreteras y ferroviarias hacia ese país. Las mercancías pueden viajar de una planta mexicana a un centro de distribución estadounidense por camión o por tren, sin cruzar el océano. El país también dispone de puertos en el Pacífico y en el Golfo de México que lo conectan con Asia, Europa y Sudamérica.
El comercio entre México, Estados Unidos y Canadá se rige por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC, conocido en inglés como USMCA), que entró en vigor en 2020. Las mercancías que cumplen sus reglas de origen pueden recibir trato preferencial dentro de la región. México también ha celebrado tratados de libre comercio con muchos otros países, incluida la Unión Europea.
México cuenta con una base manufacturera consolidada en sectores como el automotriz, el electrónico, el de equipo eléctrico, el de maquinaria y el textil. Programas como IMMEX permiten a los fabricantes que califican importar insumos de manera temporal para su transformación y retorno al extranjero, bajo condiciones específicas.
Qué significa para importadores y exportadores
El nearshoring aumenta la demanda de los insumos que necesitan las plantas en México: maquinaria, componentes, materias primas, equipo energético y materiales de construcción para nuevos desarrollos industriales. Muchos de estos insumos todavía se adquieren fuera de Norteamérica, lo que hace indispensable una planeación precisa de las importaciones.
Importar a México requiere la inscripción en el Padrón de Importadores y, para ciertas mercancías, en padrones de sectores específicos. Una clasificación arancelaria, una valoración y una documentación correctas determinan los impuestos a pagar y si aplica el trato preferencial. Las reglas de origen exigen registros cuidadosos de la procedencia de los insumos y de cómo se transforman.
Para los exportadores, la misma disciplina aplica a la inversa. Un producto fabricado en México para Estados Unidos o Canadá solo puede beneficiarse del tratado si se demuestra su origen. La documentación que se prepara al inicio de la cadena de suministro influye en el costo y la rapidez de la entrega al final.
Cómo planear una ruta a través de México
Las empresas que consideran a México como base de producción o distribución deberían comenzar con tres preguntas. Qué insumos se importarán y desde dónde. A qué mercados se destinarán los productos terminados y bajo qué tratados comerciales. Y qué socios gestionarán la documentación, el despacho aduanero y la logística a cada lado de la frontera. Responderlas con claridad reduce demoras y permite aprovechar los beneficios de una cadena de suministro más corta.



